15 de diciembre de 2021

“Centro Médico del Trabajador ha salido fortalecido en medio de una pandemia”

Patricia Ortega, Gestor de Salud Ocupacional:

En los últimos dos años, el crecimiento de CMT se ha acelerado y se han incorporado numerosos clientes de gran tamaño, especialmente en el área minera.

El 31 de diciembre de 2019 se cerró el año con una noticia que en su momento no aquilatamos y que, dos años después, aún tiene al mundo de cabezas. Comenzaba a detectarse un nuevo coronavirus que había generado ya varios casos en la zona de Wuhan en China y que, a la postre, se denominaría Covid-19. El 3 de marzo de 2020, ya se detecta el primer caso en Chile y el resto es historia. Cuarentenas, Plan Paso a Paso, Vacunación (incluida dosis de refuerzo), de todo hemos pasado en estos casi dos años en que la pandemia se tomó la agenda; y nuestras vidas.

Para Centro Médico del Trabajador la pandemia también ha implicado desafíos. En lo más álgido de este período, Ignacio Henderson, uno de los socios de CMT recuerda “Nos fuimos a venta cero. Nos juntamos con todo el equipo – 150 familias – y tomamos decisiones en conjunto. Los socios no nos pagamos sueldo por 4 meses. Vimos lo que tenía la empresa y les propusimos bajar el sueldo por esos meses, pero no despedimos a nadie. Estuvimos con todos dos meses en casa y no desvinculamos a nadie”. El regreso fue con muchas medidas de seguridad: transportes particulares para que no se expusieran en transporte colectivo y entrega de todo tipo de EPP.

Podría pensarse que este sería un traspié que detendría el crecimiento de CMT, pero afortunadamente ocurrió exactamente lo contrario. A 8 años de su creación, Centro Médico del Trabajador ha tenido un crecimiento exponencial, al pasar desde una pequeña sucursal atendida por un equipo con un médico a cargo y dos TENS a tener hoy 9 centros ubicados a lo largo del país, a los que se sumarán tres más en los próximos meses, con un equipo de alrededor de 200 personas. Sólo en los últimos tres años, la cantidad de sucursales se triplicó: “CMT aprovecho la oportunidad de mantenerse como líder del mercado y abarcó gran parte del segmento que las mutualidades no pudieron cubrir, lo que hizo que captáramos empresas que mueven la aguja en el rubro minero, así como también en los servicios y el transporte”, explica Patricia Ortega, Gestor de Salud Ocupacional de CMT.

En estos dos últimos años de pandemia, CMT ha atendido a un total de 11.920 empresas, representando un universo de 121.000 trabajadores a los cuales se le realizaron aproximadamente 277.000 baterías de exposición a riesgos. “Hoy al analizar estos dos años, podemos decir que somos unas de las pocas empresas que tuvieron estas tasas de crecimiento y que esperamos seguir creciendo el año 2022, con interesantes proyecciones”, comenta.

Esto, de acuerdo a Patricia – ingeniera en prevención de riesgos con una amplia trayectoria – demuestra que CMT salió fortalecido en el contexto de esta pandemia. La que, incluso, se convirtió en un impulso para la compañía: “Ingresamos clientes muy grandes que lideran los contratos mineros y que participaron activamente en la generación de nuevos empleos en dicho rubro. Este complejo escenario, donde los requerimientos tuvieron un crecimiento exponencial y, por ende, debíamos estar preparados para recibir tal demanda, hizo que aumentáramos no sólo la dotación de personal de salud para mantener funcionando las operaciones y cumplir con las exigencias del mercado, sino que siguiéramos creciendo con nuevos centros de atención.

La forma de enfrentar el contexto pandémico en la atención de pacientes, parece haber sido una de las razones que fomentó el crecimiento de CMT. “Abordamos ese desafío con el apoyo de todo el personal y con la implementación de protocolos ante el Covid19 que fueron elaborados por la dirección médica cuyo objeto era asegurar que los procedimientos operacionales y la atención de los trabajadores se realizarían en forma segura para todos. Contar con esta forma de actuar ante el covid19, le dio garantía a las empresas y a todo el personal de CMT que la atención se realizaba bajo estrictas medidas sanitarias, generando confianza”, explica Ortega. Otro factor tiene que ver con que, a medida que los controles sanitarios se hacían más estrictos, las mutualidades dejaron de atender a sus empresas afiliadas y se generaron instrucciones de la autoridad que avalaron este receso. Sin embargo, la economía debía continuar con su marcha y se requería evaluar trabajadores para seguir con los procesos de reclutamiento y cumplir con los compromisos contractuales asumido por cada una de ellas.  “Esta coyuntura permitió que CMT pudiese entrar de lleno en el mercado de estas grandes empresas porque contaba con agenda para atender estas necesidades y además mantenía una oferta de valor atractiva para estos conglomerados como es flexibilidad en la atención, una agenda corta y entrega de resultados a las 24 hrs”, concluye la Gestora de Salud Ocupacional.

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