Informe de Asociación Chilena de Seguridad revela que 6,9% de fuerza laboral recurre a sustancias ilícitas.

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El 6,9% de los trabajadores del país reconoce consumir drogas ilícitas. Así lo reveló un estudio dado a conocer ayer por la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS), que fue realizado en 2012 y que incluyó a más de cuatro mil trabajadores de diversos sectores productivos del país, registrando un alza de 1,1% respecto de 2010.

Entre los resultados del estudio, que también establece que el 28,7% de los encuestados reconoce haber consumido drogas al menos una vez en su vida, resalta que son los sectores de comercio y transportes donde se registra un mayor uso de drogas y aumento en el consumo en dos años, pasando de 5,9% en 2010 a 10,7% en 2012.

Le siguen el rubro de la minería, donde se evidencia un aumento que va de 5,1% a 6,9%, y luego el sector de servicios, que pasó del 1,6% a 4,1% de los trabajadores que usan sustancias ilícitas, en este mismo período.

En tanto, el estudio detectó que las drogas más consumidas son marihuana y cocaína, con un 87% y 35,8%, respectivamente, del total de individuos con consumos.

Para Pablo González, psiquiatra del Hospital del Trabajador, estas “cifras son graves, al constatar que hay consumo en sectores donde debería haber tolerancia cero, como lo son transportes y minería”.

En este sentido, María Elena Alvarado, experta en Salud Pública de la U. de Chile, explica que ”tanto la marihuana como la cocaína tienen un efecto en el sistema nervioso central, por tanto, ambos afectan la conducta de quienes consumen, y se exponen a riesgos a ellos mismos y al resto de los trabajadores”.

Agrega que “se debe mejorar la implementación de políticas públicas de prevención y promoción temprana, y tratamiento cuando la patología está puesta. Cuando se identifica un trabajador con consumo, se le debe llevar a un programa de tratamiento y luego permitir que se reinserte en el trabajo”.

Para González, una de las mejores formas de prevenir es “estableciendo políticas claras sobre consumo, con exámenes de detección y promoviendo programas para evitar que un consumidor ocasional se convierta en un adicto”.

Consultados al respecto, tanto la Subsecretaría de Salud Pública como el Ministerio del Trabajo declinaron referirse al tema hasta recabar mayor información.

Fuente: La Tercera